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Defensa de la alianza

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En Clash of Kings, una de las principales necesidades de las alianzas son las estrategias defensivas, puesto que los atacantes se suelen presentar con castillos más desarrollados, mejores tropas, y con múltiples bonos activados.

Para plantear una buena estrategia defensiva necesitamos saber lo que quieren los atacantes. Por lo general suelen buscar recursos, pero también puede que quieran matar tropas, ya sea en el evento de matar, por venganza, como castigo por insultar a alguien, o a alguna alianza con demasiado poder (por sentido común habría que evitar esto),… o por otros motivos, que con frecuencia ni tienen que ver con la alianza.

Además de las batallas que se pueden esperar en cualquier juego de guerra, en Clash of Kings es habitual teletransportar los castillos a zonas de alianzas más débiles, y hay que estar preparados para ello.

Al estar bajo ataque la situación se descontrola, la zona de la alianza se llena de líneas rojas y suelen arder una gran cantidad de castillos. Para minimizar daños, o incluso convencer al asaltante de que no le interesa volver, se pueden emplear varias estrategias:

1.- Cuando nuestra alianza no puede defenderse del atacante:
Al principio una alianza sólo tiene castillos de nivel bajo, y ya en ese momento los castillos de los asaltantes suelen estar varios niveles por encima. Mientras las diferencias sean demasiado considerables, como estrategia defensiva se pueden colocar los castillos a unos 10 km de distancia entre sí. Sigue siendo una distancia adecuada, tanto para mandar recursos en mulas, como para convocar batallones a 10 minutos, pero los atacantes sólo podrán saquear rápidamente algunos castillos, mientrar el resto podrá activar protecciones, gastar recursos…. Esta distribución tiene otras ventajas, como que resulta difícil saber los castillos que se han espiado y los que no, por lo que a los atacantes se les pasan algunos por alto. Tampoco hay que olvidar que saquear castillos separados es mucho más lento, por lo que si hay posibilidad de encontrar alianzas más cómodas, las van a preferir.

Si se opta por poner los castillos juntos para mandar tropas de refuerzo con más rapidez, lo que sucede, incluso con refuerzos, es que si los atacantes son demasiado fuertes las defensas servirán de poco, con el inconveniente añadido de que se podrán colocar cerca de todos los castillos, y cada vez que haya visita arderá toda la alianza en un momento.

Como los castillos se teletransportan principalmente para saquear, sin duda la mejor opción es no valer la pena, por lo que si no hay posibilidades de defenderse, no tener recursos al abasto de los atacantes es la mejor opción. Llegado el caso, puede que el atacante enloquezca y ataque castillos sin ningún sentido, pero habrá aprendido la lección y por lo menos durante un tiempo buscará otras alianzas que le sean más provechosas.

2.- Si la alianza puede plantear defensa:
Si en la alianza hay castillos de dos, tres, o hasta cuatro niveles por debajo de los castillos atacantes, será muy útil que las bajas en ataque son pérdidas de tropas, mientras que en defensa son sólo heridos que se pueden curar. Lo que da la posibilidad de ir al choque, sabiendo que si el atacante llega a impactar contra la defensa sufrirá un número de bajas que tendrá que reemplazar con tropas nuevas, y entre las tropas de defensa, sólo habrán heridos.

Las victorias en defensa no sólo se consiguen al ganar batallas.

Lo habitual en estos casos, es que los atacantes replieguen, y ante el peligro de perder tropas, opten por otras alianzas menos combativas.

La prioridad de los asaltantes para robar recursos, es robar la mayor cantidad posible sufriendo las mínimas bajas. Por este motivo, y pese a que si no repliega las tropas el defensor tiene muchas opciones de salir derrotado, el mero hecho de mermar el ejército del atacante es una victoria, tras la que es muy posible que el atacante se vaya a otro lado, y tarde un tiempo en regresar.

Es frecuente que a partir de cierto tamaño se creen alianzas de granjas, que permitirán a la alianza disponer simultáneamente de superminas de Hierro, Mitril, Trigo y/o Madera. Pero al ser atacados, los castillos de las alianzas de granjas no pueden recibir tropas de refuerzo. En esta situación hay pocas alternativas, o dejar que el asaltante se lleve los recursos de las granjas, o saquearlas antes.

En todo momento la prioridad debe ser dificultar los saqueos, y evitar que el enemigo robe los recursos. Si no se puede evitar que se los lleve, por lo menos hay que lograr que no le resulte fácil ni cómodo,  a poder ser con bajas, para que la próxima vez vaya a robar a otro sitio.